La historia, como tal, es buena. El romance entre Jason y Becca es hermoso, muy tierno, y sus personajes están bien desarrollados, así que ¿cuál es el problema?
Lo largo.
Este libro es demasiado largo, se extiende y se extiende y se extiende, sin necesidad. Cada vez que las cosas iban bien y pensabas que ya nada más podía suceder ¡boom! Algo terrible pasaba. Vamos, que el antagonismo es bueno pero con moderación.
De igual manera, si no eres de las que se molesta por esas cosas, adelante, léelo, seguro lo disfrutas.